Dos días de gloria

gaviota80

dosdiasgaritaSucedió el verano de 2013, en agosto. Paseábamos por la impresionante fortaleza, asomándonos a las troneras entre merlones, simulando puntería desde las aspilleras de las garitas, mientras me esforzaba en imaginar y explicar los movimientos y posiciones de los defensores del castillo de San Felipe en caso de un ataque enemigo. A mi alrededor escuchaban y se movían cuatro niños, de entre siete y doce años, todos nietos de mi hermano Pedro, quien les había prometido que el castillo, atacado por los ingleses en 1800, se lo iba a enseñar, doscientos trece años después, el tío abuelo Miguel, Almirante de la Armada. Mientras hablaba, los niños escuchaban con atención mis aclaraciones sobre dónde se ponían defensores y atacantes, ensartando verdades y medias verdades hasta que Manuel, el que  mostraba más interés, me hizo la pregunta que, posiblemente, fue el origen de todo esto:

-    Miguel, y San Felipe, ¿dónde se ponía?

Salí como pude de aquella inesperada cuestión que solo el limpio candor de un niño podía haber formulado  tan brillantemente y con tanta abrumadora sencillez, pero quedaron rondando en mi cabeza los interrogantes que habían ido surgiendo al hilo de las explicaciones como, por ejemplo, si se dio realmente la cadena para cerrar el paso de la ría a los navíos, cuántos cañones había alistados en el momento del ataque, por qué lado del monte bajaron los ingleses, con qué cañones fueron batidos, si disparó la batería de San Martín, hasta dónde bajaron los ingleses o por qué se retiró aquel poderoso ejército.

Responder a estas y otras cuestiones me obligó a una reflexión personal sobre los sucesos de aquellas jornadas para entender mejor cómo tuvo lugar el ataque a Ferrol, imaginar a sus protagonistas con sus uniformes y sus armas y, al tiempo, deshacer algunos malentendidos. Naturalmente, mi interés es principalmente visual, pues la historia del ataque ya ha sido ampliamente estudiada (1).

Ofrece este libro, ilustrados, los acontecimientos ocurridos durante el fracaso del ataque de una gran flota inglesa con cien barcos y  trece mil hombres a Ferrol el 25 de agosto de 1800. A lo largo de él me paro a considerar las circunstancias en las que se produjo el ataque, los protagonistas y las razones y explicaciones de los vencidos. Las crónicas del enemigo, en su afán exculpatorio, constituyen, el mejor elogio posible al valor y el coraje de la Armada, de nuestras tropas regulares y de las milicias populares que contribuyeron al esfuerzo militar, así como el mejor reconocimiento a los planes de defensa y de la disuasión que suponían los castillos y baterías con su sola presencia y posterior contundente respuesta.

Con una breve reflexión sobre los prejuicios y las distorsiones o mentiras históricas, inocentes o propiciadas, sitúo al lector ante la coyuntura histórica del momento y paso a hablar de las Marinas, antes de comenzar a desgranar una serie de imágenes para invitar al lector a hacer una inmersión en aquellos dos días memorables de la historia de Ferrol.

El que juzgue esta versión personal ha de entender que los documentos históricos, a pesar de su cercanía a los hechos cuando se publicaron, adolecen forzosamente de una inevitable parcialidad al tratar de presentar su versión ante los demás. Creo, sin embargo, que mostrar, en lo posible,  los testimonios directos y dejar que el lector los juzgue es una forma honesta de proceder.

La novedad  y, quizás, originalidad de ofrecer ilustraciones reforzando el relato de los hechos, lo convierten en una especie de reportaje retrospectivo en el que cada escena es el resultado de un arduo problema de  recreación, armonizando acción, uniformes y escenarios.

La poesía parecía un despropósito. En principio llegó a mí poco a poco aunque luego se abrió paso a trompicones, a medida  que concebía la obra e iba descubriendo unas cosas e inventando otras, que viene a ser lo mismo. Llegó un momento en que  más que pintar o escribir sentía lo que estuvo pasando. Y precisamente de sentir trata la poesía que no está en las imágenes, ni en el texto, está en el conjunto, en el rescate de algo soterrado y en la participación en ello del lector.

  • 00_dosdiasdegloria
  • Miguel Fernández
  • Miguel Fernández
  • Miguel Fernández
  • Miguel Fernández
  • Miguel Fernández
  • Miguel Fernández
  • Miguel Fernández
  • Miguel Fernández
  • Miguel Fernández
  • Miguel Fernández